VIRGEN Y MÁRTIR, SANTA CECILIA
No calle el ámbito del mundo
de tal bella mujer su martirio,
cuando el mal agiganta solo
convirtiendo desierto el paraíso.
La sangre de una niña virgen
derramada por sus bondades
purifica de engaños al los hombres
sus ojos nos limpian los dolores.
Con sus rezos ante su amado
por mediación de un ángel
su esposo ante su fe es bautizado
por su Santidad el Papa Urbano.
A son de instrumentos Sta. Cecilia virgen
cantaba en su corazón, solo para Señor,
y decía: hágase tu voluntad ahora, amén
y con la cítara las notas cantaban amor.
¡Oh! Toda mi vida es pasión de eternidades,
todo amor, mi más firme honda querencia
todo llanto, una añoranza de tu auencia,
todo gozo sabor de todas tus bondades.
Hoy celebramos de tal virgen su fiesta
de una niña virgen y mártir su grandeza
música y cantos en honor a insigne belleza
¡Viva Cecilia! en cada nota el amor a la pureza.
Aut. Sor.Cecilia Codina Masachs O.P
El lunes día veintidós de noviembre se a celebrado la onomástica de la virgen Santa Cecilia, y la entrada se la dedique a mi querida amiga Sor. Cecilia autora del blog "Estoy a tu lado"
Hace unos días Cecilia me había enviado la Biblia que esta presidiendo esta entrada como regalo, y yo a su vez le sugerí que si me podia editar una dedicatoria en prosa para unirla a tan delicado detalle.
Y a los tres o cuatro días ya había recibido la poesía escrita de su puño y letra con el calor del alma noble que siempre le emerge, llegando a emocionarme y tocarme esa fibra más sensible que habita en lo más profundo de mi corazón.
Cecilia es un ser lleno de bondad que todo lo que esta a su lado con alguna posible nube, consigue o al menos intenta bañarla con su luz...
La he acompañado en la celebración de su santo, pero a la vez estoy un poco triste porque ella en su interior también lo está...
Y aún así a tenido esta deferencia conmigo, algo que tendría yo que ser un poco torpe para no darme cuenta, y no ser consciente del calor como valor humano añadido en demasía que me a demostrado....
Dando por sentado que ella ya sabe también el afecto que nos une desde hace algun tiempo.
En este momento y en su honor me despido con las mismas palabras que ella siempre me está dejando...
Un abrazo con ternura
María del Carmen
























